Bossaball: la combinación ideal de vóley, fútbol y buena música

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El Clásico recorre la particular historia de un nuevo deporte que penetró con fuerza en muchos países y revolucionó las playas

Mezcla de vóley, fútbol, gimnasia y música, el Bossaball es uno de los deportes con mayor proyección a nivel mundial.

¿Cómo se juega? Con una pelota en un campo con camas elásticas e inflables, dividido por una red. La competencia es entre dos equipos que harán jugadas inexplicables. El juego puede instalarse en cualquier ubicación, en interior o exterior, y lleva menos de 30 minutos montarlo.

El deporte tiene menos de 10 años de vida, lo que lo convierte en uno de los más jóvenes del mundo, ya que fue inventado en España por el empresario belga Filip Eyckmans en 2004 y se introdujo por primera vez en las playas españolas en el verano de 2005.

El objetivo del juego es, como el del vóley, conseguir que la pelota toque el suelo en el campo del equipo rival. El Bossaball puede jugarse en equipos de tres, cuatro o cinco jugadores. La altura de la red puede ajustarse para profesionales, mujeres, hombres o niños.

Cada equipo dispone de un máximo de seis toques en su propio campo mientras el jugador de la cama elástica gana altura para preparar un remate espectacular. Se puede usar cualquier parte del cuerpo, pero los jugadores sólo pueden tocar una vez (por acción) la pelota con las manos o dos veces con cualquier otra parte del cuerpo.

Una vez que un equipo consigue que la pelota toque el suelo del campo oponente gana un punto, mientras que marcar en las camas elásticas puntúa triple. Dar en el bossawall (el anillo alrededor de la cama elástica) no puntúa y continúa la jugada. De hecho, el jugador de la cama elástica actúa a modo de arquero de la zona de tres puntos, mientras el equipo contrario ataca. Una vez que éste jugador salva la pelota de la zona de tres puntos, la entrega a sus compañeros de equipo y se convierte en el principal rematador, abriendo así una gran cantidad de nuevas estrategias.

Sin música no sería lo mismo

El nombre Bossaball se ajusta a este deporte dado que la música es un componente importante del juego.

De hecho, los jueces del juego se llaman “Árbitros Samba” y no sólo pitan las faltas, sino que además sirven de “Maestros de Ceremonias” y proveen de acompañamiento musical a la acción con la ayuda de un silbato, un micrófono, instrumentos de percusión y un equipo de DJ.

Otra de las características que hacen único a este deporte es que el juego está amenizado por un grupo musical de capoeira que acompaña desde un comienzo el encuentro, enfatizando con sonidos fuertes las jugadas más brillantes.

En pleno crecimiento

La práctica del Bossaball ha tomado auge en muchos países, siendo la época de verano la favorita para los campeonatos que se realizan en las principales playas y escenarios al aire libre en Europa, Asia y América. En este último continente la fiebre del Bossaball ha tocado las playas de Brasil, Ecuador y Estados Unidos, aunque no supera los frecuentes eventos que se realizan por toda Europa.

“Es ideal como herramienta de marketing para eventos y también como método de integración para jornadas de team building para el área de recursos humanos”, dijo Ariel Bresler, director comercial en Argentina.

La Copa del Mundo y la actividad en La Plata

El Bossaball ha penetrado con fuerza en diferentes países y eso dio pie a la creación del Mundial de esta disciplina.

El primero se jugó en 2009 y consagró campeón a Brasil, mientras que el segundo comenzará en pocos días: se llevará a cabo los días 13, 14 y 15 de diciem­bre en la isla de Bonaire, situada en el sur del mar Caribe, frente a la costa occidental de Venezuela. Allí Argentina tendrá representación y competirá con los equipos nacionales de Brasil, Bélgica, Alemania y Holanda.

En lo que respecta al ámbito local, el Bossaball posee un espacio fijo en La República de los Niños y ya empezó a jugarse en algunas plazas los fines de semana. Por caso, el pasado domingo hubo un gran evento en la plaza Malvinas (ver foto).

En tanto, próximamente se inaugurará un predio en Nordelta, en Tigre.