Como titulares de una patente mundial, Bossaball y sus asociados perseguiran legalmente las infracciones de sus derechos de propiedad intelectual.
La seguridad nuestras instalaciones ha sido una prioridad desde que empezamos. Nuestras canchas son una combinación de inflables con más de 250 kilos de estructuras de metal, cuidadosamente insertadas en su estructura. Durante más de dos años un equipo de ingenieros desarrolló nuestras canchas para conocer la medida exacta de presión y las áreas que debian de estar más protegidas para evitar accidentes. Posteriormente obtuvimos el certificado de seguridad expedido por una de las entidades certificadoras más importantes del mundo, AIB Vinçotte.
No es necesario decir que cualquier posible copia puede no estar preparada para evitar serios accidentes que pueden lastrar futuras actividades y dañar la imagen de las empresas que las usen, bossaball no es un simple inflable de feria.
Con el objetivo de comercializar bossaball de modo adecuado, es imprescindible emplear personal especializado de nuestra compañía o entrenado por nosotros que permita maximizar los resultados y satisfacer a eventuales socios.
Un equipo profesional unido a las instalaciones originales y seguras son la clave para el éxito del Bossaball.
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